AGOSTO
- Nunca vayas a tu trabajo sin antes haberte encomendado a Dios y haberle
ofrecido todo tu actuar.
- No es necesario hablar mucho; tu testimonio es más elocuente.
- Debemos hacer el bien a todos; no solo a nuestros amigos.
- Vivamos de tal forma que el que se acerca sienta deseos de acercarse a
Dios.
- Cuando hay verdadero amor se hace más fácil superar los obstáculos que se
presentan.
- Dios da talentos a cada cual como El quiere, pero eres tú quien los tiene
que hacer fructificar.
- La caridad que se hace no pasa en vano, Dios la recompensa con creces.
- Demos gracias, gloria y alabanzas a Dios por todo.
- Seamos siempre fieles a las enseñanzas de la Iglesia y del Santo Padre.
- Cuando hay verdadero deseo de servir no importa el sacrificio que tengamos
que hacer.
- Ante las dificultades que se nos presentan, que son muchas, no perdamos la
esperanza; Dios esta siempre con nosotros.
- No busquemos la paz afuera si no está primero en nuestro interior.
- En el Cielo sabrán el bien que han hecho con sus palabras, su testimonio,
su ejemplo.
- La oración es necesaria para poder discernir la vocación a la que se es
llamado.
- Muchas veces no entendemos por qué nos sucede alguna cosa, es entonces
cuando nuestra fe se hace fuerte y como María decimos: "Hágase Tu voluntad".
- No olvidemos que la persona con quien tratamos tiene cuerpo y alma, es un
ser integral y como tal hay que ayudarlo.
- La naturaleza nos habla y nos lleva a Dios.
- En todo momento debemos usar la virtud de la prudencia.
- No es necesario tener muchas cosas, pero sí saber usar bien lo que tenemos.
- Una cosa es tener conocimiento y otra tener fe.
- Una muerte santa deja paz y alegría.
- Nunca llegamos a saberlo todo, pero siempre podemos aprender algo de los
demás.
- Muchos pobres no se superan porque no tienen quién les tienda la mano.
- Al pasar por una Iglesia saluda a Jesús Sacramentado. Si está cerrada
envíale un saludo desde el fondo de tu corazón.
- Los que poseen más bienes tienen el deber de ayudar a los más necesitados.
Esto es justicia.
- Los conocimientos que adquirimos debemos usarlos para enriquecer a otros.
- Cuando todos nuestros hogares sean cristianos entonces podremos decir que
tenemos un verdadero Puerto Rico. Queremos toda la familia para Cristo.
- No puede haber un verdadero amor si Cristo no está en el corazón.
- Cuando Dios quiere las cosas nos da los medios para conseguirlas, solo
pide nuestra docilidad y esfuerzo.
- No desprecies a nadie porque realice trabajos humildes, poco reconocidos ,
o valorados. Valemos por lo que somos, no por lo que hacemos. La grandeza está
en el corazón.
- En la oración, Dios no mide el tiempo, sino el amor.
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