DICIEMBRE
- Llevemos a Cristo a la familia y la familia a Cristo.
- Nunca permitamos que un pobre toque a nuestra puerta y se vaya con las
manos vacías.
- Ayudemos al sacerdote a esforzarse por asemejarse más a Cristo.
- Vivamos el espíritu de la Iglesia, de acuerdo con todas sus enseñanzas. Es
el legado de Cristo.
- Cada cual tiene que aprender a dejar a cada uno ser como es. Si Dios
respeta nuestra individualidad, ¿por qué nosotros
no?
- Los hijos deben amar y respetar a los padres, por ser instrumentos de su
vida.
- Pongamos los problemas y sufrimientos en las manos de Dios. Solo El conoce
qué bien traen consigo.
- La primera iglesia es la familia.
- Jesús es el dueño y Señor de todo. El es nuestro amor, El es nuestra vida.
- En la vida es necesario hacer un alto para examinarnos en relación a
nuestros deberes.
- Un buen esposo(a) es aquel que está dispuesto a darlo todo por el otro. Si
en la pareja ambos hacen este esfuerzo: esto es
amar.
- Dios hace uso de lo que quiere, puede ser un lápiz o una pluma, un cabito
que tal vez alguien botó. Pero siempre será útil
para Su obra.
- Cuando hay dificultades en el matrimonio, ¿te examinas en lo que estás
fallando?
- Queremos todas las familias para Cristo. ¿Qué estamos esperando?
- Aun las cosas más difíciles se hacen suaves cuando se realizan con
alegría.
- Cuando estamos en la cama y no podemos dormir, ya que para El no hay
tiempo ni espacio, salúdalo, envíale tu corazón.
- El aplauso de los hombres ya gratificó nuestras buenas obras. Busquemos la
gloria de Dios.
- Las buenas lecturas ayudan a transformar el corazón.
- Cuando estemos seguros de estar haciendo la voluntad de Dios, no nos
desanimemos ante los obstáculos que se presenten.
- Seamos agradecidos y perseverantes, a su tiempo Dios nos dará lo que más
estemos necesitando.
- Los que nos ven, deben ver que hay algo. Ese algo es Cristo que está en
nosotros.
- No hay que herir a las personas para decirles la verdad. El amor, el bien
y el respeto deben prevalecer.
- La oración es una escuela del amor para el cristiano.
- Cristo vino al mundo a enriquecernos con su pobreza.
- No olvidemos que la Navidad es la fiesta para los pobres y como El todos
somos pobres.
- Lo que El quiere es que nos entreguemos por amor, que trabajemos con y por
amor.
- En el apostolado nuestra labor es sembrar. Los frutos son de Dios.
- Los padres son los responsables de sembrar los valores en sus hijos.
- Una familia sin Dios es como un desierto sin oasis.
- La oración nos hace solidarios, desprendidos y dispuestos. La oración nos
lleva de nuestro corazón al de Dios.
- La alegría no es solamente para nosotras, es para darla a todos.
Volver