ENERO
- Debemos mantenernos siempre bajo el manto de la Santísima Virgen y pedirle
que a dondequiera que vayamos ella esté con nosotros.
- Nuestro trabajo para que tenga éxito, para que produzca tiene que llegar a
ser oración.
- La gracia de Dios hace posible lo imposible.
- Para Dios, siempre lo primero y lo mejor.
- Los santos no nacen, los santos se hacen.
- El que obra en todas las cosas es Dios. El escoge los instrumentos más
inservibles.
- Nada puede quitarnos la alegría que viene de Dios.
- Lo que en verdad tiene valor Dios lo da gratis; lo que el dinero compra es
barato.
- Tienes felicidad y no te das cuenta, es cuando se va que realizas que
eras feliz.
- Los padres deben saber que no hay dos seres iguales y por lo tanto, tienen
que tratar a cada uno de sus hijos respetando su individualidad.
- Tienen que ser mujeres y hombres de fe; esto les sostendrá en momentos de
ansiedad, en momentos difíciles, que a todos algún día nos llegarán.
- No le cedas la tranquilidad a nadie; si tienes que pedir perdón, hazlo.
- Dios y la Virgen te aman…, tienes que ser feliz.
- Con los instrumentos más inservibles Dios hace la obra que El quiere.
- Hagamos nuestro trabajo pensando que Dios siempre está presente en
nosotros.
- Debemos actuar siempre correctamente dondequiera que nos encontremos.
- Ante Dios soy lo que soy.
- Sean almas de sagrario; imitadoras de la Santísima Virgen María.
- Estén siempre alegres aún en medio del sufrimiento.
- Debo hacer todo no para que me vean, sino para mayor gloria de Dios.
- Vivamos siempre en la presencia de Dios.
- Sabremos ser almas de oración viviendo en la continua presencia de Dios.
- Tenemos que empezar día por día.
- Lo que El manda vale la pena, hay que sufrir mucho.
- Cuando se presentan dificultades, que han de venir…levantemos los ojos a
Aquel que es el libro de todo dominico: el Crucificado.
- Las madres deben ser las primeras formadoras del corazón de sus hijos.
- En el cielo se sabrá cuán bien hemos hecho.
- Hagamos oración constante y sacrificio sin tregua.
- No nos llenemos buscando las cosas de aquí, sino la verdadera riqueza, la
del cielo.
- Nuestro deber es sacrificarnos y ayudar a otras almas a acercarse a Dios.
- La fe debe ser nuestra vida. Todos los días tenemos retos a nuestra
fe. No temamos.
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