OCTUBRE
- El hogar donde se rece el rosario diariamente tendrá bendiciones y
protección especial de la Santísima Virgen.
- Si vas en tu vehículo eleva tu pensamiento a Dios; reza el rosario, haz
una jaculatoria, canta un himno. Estas son rosas que tiramos por el camino
para las personas más necesitadas de oración.
- Vendrán luchas porque Satanás está al acecho, pero agarrémonos fuerte de
la Virgen porque cuando Ella está, él huye.
- Todo lo que hacemos debemos hacerlo bien, por amor a Dios.
- Donde hay unión de corazones y olvido de sí mismo, El crece en los
corazones.
- Es El quien obra con lo que El quiere y con quien El quiere.
- La paz, la alegría, todo viene de El, sin El nada se hace.
- No es solo llevar una medalla o tener una imagen; es no hacer nada que
pueda herir el Corazón Inmaculado de
- María.
- Estemos alegres, todo lo demás no puede quitarnos la alegría que viene de
Dios.
- Mi lengua, mis ojos, mi corazón todo se lo consagro a la Santísima Virgen
cada mañana.
- El que no reza y no contempla, no puede hacer un apostolado eficaz, porque
nadie da lo que no tiene.
- Hay que llenarse primero de Dios, para luego darlo a los otros.
- Recuerden bien, lo importante es la vida de oración, es la vida de
consagración, es hacer Su voluntad, aceptar Su santa voluntad...hacer lo que
El quiere, como El quiere, porque El lo quiere, dejando que El obre en
nosotros.
- Todo lo conseguimos por medio de la oración constante, la devoción a la
Eucaristía y a nuestra Madre María; imitándola a Ella.
- Debemos estar entregados a la oración, a la contemplación, al sacrificio,
al servicio y a la alegría.
- Tengamos confianza en El y agarrémonos de la mano de la Virgen. La Virgen
es nuestro modelo.
- El está escondido en el Sagrario esperando, día y noche. En cualquier
momento nos da audiencia, nos escucha y nos responde.
- Es imposible el apostolado sin una vida intensa de oración.
- Tengamos una gran confianza en El y en Su Santísima Madre que nunca nos
abandona.
- Tenemos que sacar nuestros ratitas diarios para estar a solas con el Señor.
- Nuestra vida debe ser una oración sin interrupción. Cuando tenemos a Dios
como centro de nuestra vida, de nuestro obrar, nuestra vida se hace oración.
- Dediquemos mayor tiempo a la oración.
- Recen el rosario todos los días en familia. Nuestra Madre siempre será
madre. El rosario en familia trae muchas bendiciones.La oración de la mañana
debe ser un despertar el amor en el corazón para despertar el amor de los
demás que Dios pone en nuestro camino.
- Cuando Dios manda una cosa hay que sufrir mucho, pero lo que El manda vale
la pena.
- El rosario es un signo de lo que creemos. Llevarlo y no rezarlo es una
incoherenci.
- El tiempo de oración es para intimar con Dios, para profundizar en nuestra
amistad y fortalecer nuestra
- relación.Mientras trabajamos hemos de levantar nuestro corazón a Dios y a
la Santísima Virgen. Esto nos recuerda cuál es nuestro fin y nos anima.
- No tiene que haber separación entre la oración y el apostolado. Si el
centro de ambos es Dios uno surge como consecuencia del otro.
- En nuestros problemas y dificultades recurramos a María; Ella es nuestra
intercesora.
- El rezo del rosario no solo une la familia, sino a toda la comunidad.
Volver